DÍA DE INDEPENDENCIA: LOS REPRESENTANTES QUE DIERON ORIGEN A UNA NACIÓN LIBRE

Un martes 9 de julio de 1816, en medio de tensiones políticas internas y amenazas externas, un grupo de congresistas reunidos en San Miguel de Tucumán marcó un antes y un después en la historia del país al declarar la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Aunque se habían elegido 34 representantes, solo 29 pudieron estar presentes y firmar el documento que selló la desvinculación con la corona española.
La proclamación tuvo lugar en la Casa de Tucumán, donde sesionaba el Congreso General Constituyente desde marzo de ese año. La urgencia por formalizar la ruptura con España se intensificó por la restauración de Fernando VII en el trono, quien buscaba recuperar el dominio sobre los territorios americanos en manos de movimientos revolucionarios.
Las provincias enviaron delegados siguiendo un criterio poblacional: un representante por cada 15 mil habitantes. Sin embargo, no todos lograron llegar a tiempo por distintas razones, como misiones diplomáticas, campañas militares o funciones de gobierno.
Los firmantes representaban a diversos territorios del antiguo Virreinato, entre ellos Buenos Aires, Tucumán, Salta, Jujuy, Mendoza, San Juan, La Rioja, Santiago del Estero, Catamarca, Córdoba y regiones del Alto Perú como Charcas y Chichas. La declaración expresó con claridad el deseo de constituirse en una nación “libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli, y de toda otra dominación extranjera”.
Cinco congresistas, aunque designados, estuvieron ausentes por motivos de fuerza mayor. Aun así, el consenso alcanzado por los 29 firmantes sentó las bases de la soberanía nacional, en un contexto adverso y con el firme compromiso de avanzar hacia la autodeterminación.
Así se selló un capítulo clave en la historia argentina, fruto del debate, la convicción y la voluntad política de una generación decidida a construir un país libre.